¿Por qué verla?

EMPANÁ DE PINO tiene todas las intenciones de ser un subproducto, de ser una película de márgenes, de excesos, con escenas y personajes inspirados en el peor cine Z. Cuenta la historia de un teatral travesti autodenominado Hija de Perra, que vive en un barrio marginal de Santiago de Chile, junto a una prostituta llamada Perdida. Ambas se ganan la vida vendiendo las empanadas del título de la película, cuya receta secreta incluye como ingrediente a unos buenos gramos de carne humana que obtienen matando a incautos. 

Observamos todo a través de una cámara sucia, sin ningún tipo de plano característico (ni menos contemplativo), al contrario. Las tomas poseen planos clásicos de las películas de horror americanas baratas de los años 50. Las imágenes típicas de las cámaras caseras, que conservan un sonido saturado, resultan perfectamente coherentes para este film, que no pretende mostrarse como una obra de arte, pero lo es.
Desde un grotesco humor negro, esta película utiliza constantemente el sarcasmo y la exageración como medio para invitar a reflexionar sobre aquellos tabúes de la sociedad contemporánea chilena, que en el circuito acomodado y el cine de exportación se oculta, pero que en la elección de locaciones de la película: las periferias, las poblaciones, se grita y se vive. El personaje principal, Hija de Perra, se plantea así misma en la película, tal cual como se muestra al mundo en sus performances: un monstruo de raza sospechosa y difícil clasificación, confusa para aquel que pueda valorarla íntegramente: puta, travesti, gay, mujer, hombre, lesbiana. La película se sitúa con ese mismo espíritu potente y borroso.

Festivales:

2014: selección oficial Festival Cine B (Chile)
2014: 21° Festival Internacional de Cine de Valdivia
2015: 20° Festival Internacional de Cine de Viña del Mar

Publicado por CAZAPELIS Dario

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